The future was when?
Patricia Esquivias




Un día, en el metro de Nueva York, vi un anuncio como éste que me hizo pensar que alguien en algún momento había tenido la misma idea que yo, pero que habían conseguido convertirla en un producto con éxito.

El producto eran estas reproducciones de detalles de mosaicos del metro de Nueva York que se venden en el museo de transporte y que fueron hechas por Susan Brown, que es una artista de Nueva York. Y pensé que qué tanto era posible que hubiésemos tenido el mismo pensamiento. Yo ya sabía que en Estados Unidos las cosas pasan más rápido que en otras partes, pero no podía ser solamente eso.

Entonces, muchos meses más tarde, terminé haciéndole una entrevista. Y una de las cosas que había leído era un artículo del New York Times que decía que había comenzado su trabajo de manera ilegal y luego ya legalmente. Entonces, me explicó que al principio de los ochenta había regresado a Nueva York y que Nueva York entonces era muy sucio y violento.

Había habido una gran crisis financiera y, en algún momento, la ciudad inventó una campaña cuyo fin era que la gente la cuidase y quisiese de nuevo. Y fue entonces cuando ella regresó.

Vivía en el East Village. Esto es Tompkins Square Park y su estudio es este punto rojo. Vivía justo en frente. Dice que en esa época era una zona muy animada y a la vez muy violenta. Había muchos problemas por el aburguesamiento. Hubo grandes disturbios en Tompkins Park, la policía se puso muy violenta y la gente pedía... aquí dice: "Sin Viviendas Sin Paz". Reclamaban por la situación inmobiliaria. Aquí dice: "El aburguesamiento es la guerra de clases: combatidla". Porque la ciudad estaba tirando edificios y construyendo nuevos y las rentas subían mucho.

Pero también era un momento muy emocionante porque habían muchos músicos. Aquí habían muchos conciertos y músicos, muchas bandas punk y muchos artistas. Dice que ella siempre había estado ligada a la zona porque su padre había crecido en este punto rojo, así que siempre había conocido el área. Y su novio era de una de esas bandas que tocaba habitualmente en Tompkins Park. Le pregunté que si por casualidad había visto la película que pensé que podía haber influenciado su trabajo entonces, porque entonces hacía esto, esta parte de aquí, es un mosaico que hizo.

Hacía estas reparaciones de mosaicos en el metro. Y lo hacía de manera ilegal, así que escogía una zona que estuviese rota o estropeada y la reparaba con su propio diseño. Y le pregunté que si había visto esa película que se filmó aquí y que tiene esta escena. Y la película se trata de estas máquinas que vienen del cielo y llegan a este edificio del East village, y les gusta reparar cosas. Así que en este momento la maquinita está arreglando un mosaico en el suelo.

Pero la película se trata de este edificio que está tan destartalado que lo van a derribar. Así que se trata del problema del aburguesamiento. Ella dijo que no recordaba haber visto la película, o que no recuerda que la influenciara. Pero que claro que se acuerda de cuando la grabaron porque más o menos ella vivía en el plató. Así que veía al equipo de rodaje ahí y todo.

Y entonces, describió una escena de su propia vida que pensaba que sí había influido: era su madre caminando por la casa con un tarro de cristal lleno de mosaicos, arreglando el suelo cada mes. Y en la película también hay esta escena. Claro que ella no lo recordaba porque lo que recordaba era su vida real.

Después de esta etapa en los ochenta, cuando estaba haciendo los trabajos ilegales, el metro de Nueva York decidió que era importante mantener la historia del metro. Aunque muchos mosaicos ya habían sido destruidos, tomaron la decisión de que el pasado fue ayer y organizaron un programa para restaurar los mosaicos.

Para entonces, Susan Brown se había vuelto experta en mosaicos en su propio trabajo y el metro la contrató para hacer este trabajo así que ella miraba estos mosaicos deteriorados y se los llevaba y reproducía exactos. Aquí están. Los que la contrataron nunca supieron que antes de hacerlo así lo había estado haciendo ilegalmente. Dice que nadie ha prestado mucha atención a este trabajo, pero que cuando hacía esto sí. Incluso apareció en un programa japonés llamado "Hello New York" o algo así que hablaba sobre sus reparaciones ilegales. Lo llamaron algo como mosaicos graffiti. Y no sabe bien como, pero al mismo tiempo ella contactó al museo de transporte de Nueva York.

De hecho, el museo de transporte de Nueva York también surgió de manera medio ilegal, porque había un trabajador del metro... Esto es una foto de los vagones viejos siendo tirados al mar.

Y este viejo trabajador empezó a esconder vagones que pensó tenían importancia histórica. Y los escondía y los escondía. Y así, no se bien como, comenzó el museo y pudo mostrar todos los vagones que fueron rescatados del mar. En este museo, ella comenzó a vender sus reproducciones. Éste es un espejo con la reproducción alrededor.

Aquí otro. Coloreé algunos de estos porque las impresiones no salieron buenas. Así que ella vende estas reproducciones en el museo y le va muy bien. Y esto es lo que me llevó a preguntarle esa pregunta.

Esa es su historia. Entonces... ahora, regreso a los ochenta y explico en qué modo se relaciona a mi.

¿Cómo puede ser más lento? O es que no tiene nada que ver con la velocidad. Probablemente no. Al principio de los ochenta mis padres regresaron a España, a Madrid. Vivíamos en los suburbios, lejos de la ciudad. En los fines de semana... Al principio de los ochenta, comenzaba la democracia y las cosas iban bien, pero en el suburbio no había nada que hacer: en los fines de semana, el plan era ir al videoclub y sacar cuatro películas y el sábado y domingo ver dos cada. Una de estas películas fue "Batteries Not Included", y es ahí cuando creo que comenzó todo esto para mi. Las únicas partes de la película que recordaba eran las de las máquinas arreglando los mosaicos. Y poco a poco, pedacito a pedacito, al final, quedaba el mosaico perfecto. Me quedé con la imagen en la cabeza de la maquinita cargando los pedacitos.

Y después muchos años más tarde, cuando era lo suficientemente mayor como para ir a la ciudad y podía montar el metro en Madrid, en esa época las estaciones todavía estaban cubiertas con azulejos. Estos azulejos a veces se estropeaban y empezaron a repararlos, y las reparaciones las hacían con azulejos diferentes que acababan haciendo dibujos. No era voluntario, era involuntario. Pero al final habían unos diseños muy bonitos. Y empecé a sacarles estas fotos y tuve que hacerlo muy rápido porque en este momento, al contrario que en Nueva York, lo que los españoles querían para el metro de Madrid era hacerlo muy moderno. El orgullo era que fuese moderno. Así que pensaron que la mejor manera de modernizarlo era cubriendo todas las estaciones, incluso las que tenían bien los azulejos o las que tenían mármol. Pensaron que lo mejor era cubrirlo todo con este nuevo material, una especie de aluminio laminado. Tiene plástico encima. Se puede hacer de muchos colores y lo pones encima de esto, no hace falta quitar esto, y entonces tienes estas estaciones coloridas.

Lo único que han mantenido a la antigua es el museo. También hicieron un museo. Aquí está el museo. El museo también está en una vieja estación como el de Nueva York. Esta estación se ve así porque estuvo cerrada muchos años; quince o veinte. Y entonces, la repararon. Ahora se ve así, con los azulejos reparados. Estos son los políticos abriendo la estación.

Así que ésta es la única que está permitido que mantenga los azulejos.

En la página web, un señor dio una explicación. Dijo que para que algo sea histórico tiene que permanecer escondido durante muchos años para entonces poder ser redescubierto. Así que quizás están poniendo este nuevo material y eventualmente lo quitarán y redescubrirán las estaciones y los azulejos.

Entonces le pregunté a Susan si pensaba que quizás en la tienda del museo de Madrid se podría hacer como ella había hecho. Si se podían hacer reproducciones con estos diseños. Fue muy entusiasta. Su respuesta fue: "¡Creo que tienes un producto!"

No solo pensó que tenía un producto, también hizo estas reproducciones. Esta es la foto que le enseñé y aquí está la reproducción.

Aquí otro ejemplo y la reproducción.

Incluso sugirió que estaría bien que viniesen en cajas, que cada caja tuviese una serie, quizás con cinco en cada caja, con diseños diferentes. Después de eso me fui y me envió por correo las reproducciones. En Madrid hay un foro en la web de fans del metro y puse un mensaje preguntando qué pensaban. Les pregunté lo mismo que a Susan sobre las reparaciones. Aparentemente unas doscientas personas lo leyeron pero nadie respondió.

Más o menos al mismo tiempo, salió esta campaña en Madrid. Pueden ver que es la Estatua de la Libertad que se está asomando a una estación de Madrid. Dice: "El metro que todos quieren vive en Madrid". Así que todavía Madrid piensa que es la más moderna. Y ahí está el orgullo, en lo moderno, no en reparar la historia. Y es todo.